Formaciones Vegetales del Globo

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El Paisaje Vegetal


La geografía tiene por objeto describir, localizar y explicar los paisajes que dan a la Tierra su asombrosa diversidad. Un estudio geográfico de la vegetación deberá incluir tres aspectos esenciales:

1) Descripción de la vegetación actual.

2) Localización de los tipos de vegetación.

3) Explicación de los paisajes vegetales actuales.


La Formación Vegetal, unidad principal del paisaje vegetal de la Tierra.

Abordar el estudio de la vegetación implica que el método más adecuado sea la formación vegetal. La noción de “formación” da prioridad a aspectos formales en vez de captar toda su complejidad; ello implicaría un cambio de escala. Con frecuencia, a esa diferenciación se le añaden datos complementarios que hacen referencia a esos aspectos fenológicos (estacionales), a la forma de la hoja (planifolio o caducifolio) y también a la discontinuidad espacial de la vegetación (formaciones abiertas o cerradas).


La importancia de los tipos biológicos en la caracterización de las formaciones.

La clasificación morfológica de las plantas que se utiliza es la de “Raunkiaer”. Los tipos biológicos o formas de vida se han distinguido en función de su adaptación a la estación desfavorable; y en función de donde se encuentren los órganos de crecimiento.

Fanerófitos: son plantas que permanecen siempre visibles, sea cual sea la estación del año; su altura sobre el suelo sobrepasa siempre los 0.25m. Existen dos tipos: macrofanerófitos, árboles de gran porte entre los 2 y 30m de altura; nanofanerófitos, que están entre los 0.25 y 2m de altura. Pueden haber Fanerófitos herbáceos (países tropicales) o suculentos (países áridos), e incluso trepadoras, pero la mayoría son leñosas: la construcción de la madera absorbe gran parte de su actividad, por eso su crecimiento es relativamente lento.

Caméfitos: son plantas leñosas y vivaces, pero se protegen del frío o del viento secándose gracias a su escasa altura sobre el suelo (menos de 0.25m); forman pequeñas matas con aspecto de mechón, bola o almohadilla).

Criptófitos: son invisibles durante la estación mala, sus órganos vivaces se disimulan en el interior del suelo y de ahí el nombre de “geófitos”. Su aparato aéreo es más frágil y fugaz. Las reservas acumuladas en estos tubérculos, bulbos o rizomas permiten un rapidísimo crecimiento en cuanto comienza el período favorable. El apartado superficial se seca y desaparece al final de la estación buena.

Hemicriptófitos: son plantas semiescondidas durante la estación desfavorable. Sus brotes permanecen a ras de suelo en invierno y el aparato aéreo, se desarrolla en verano. Se desarrolla particularmente en climas templados.

Terófitos: son plantas herbáceas que pasan la estación desfavorable en forma de semilla muy resistente al frío o a la sequedad. Son plantas anuales cuyo desarrollo es rapidísimo en primavera. En las regiones áridas, las semillas de los terófitos tienen que esperar a menudo varios años antes de que haya precipitación que les permita germinar. Tras haber cumplido su ciclo vegetativo completo, desde la germinación a la fructificación, la planta se seca y muere.

Epífitos: no tienen raíces en el suelo, sino que se desarrollan sobre troncos vegetales, en particular los árboles. Utilizan los árboles como nuevo soporte; sin embargo, no toman de ellos sus elementos nutritivos ni viven a su costa: no son parásitos.

En un territorio dado, el porcentaje de las especies pertenecientes a estas diferentes formas de vida constituyen el “espectro biológico” de la región.


La organización espacial de la vegetación a escala del Planeta.

La Latitud: la distribución desigual del calor que llega del sol; su efecto es más importante cuanto mayor sea la aproximación de los rayos solares a la vertical. El calor que recibe un espacio determinado de la superficie terrestre depende de la latitud. La intensidad alcanza su máximo valor cuando los rayos se extienden sobre una menor superficie y cuando el espesor de la atmósfera es mínimo.


Oceanidad y continentalidad.

Se aprecian cambios del paisaje vegetal dependiendo de que se trate de márgenes o el interior de los continentes. El agua conserva el calor más tiempo y mejor que la tierra, y de ahí su efecto atemperante de condición climática. La distancia de penetración de la influencia marítima depende de la dirección predominante del viento y de la facilidad o dificultad que presenta el relieve para el paso del aire procedente del mar.


El papel del relieve en el mapa de la vegetación.

La presencia de cadenas montañosas, intervienen en la distribución de los vegetales modificando las condiciones climáticas y multiplicando los climas locales y topoclimas. Actúan en especial sobre la temperatura, pues la altitud provoca una disminución media de la temperatura de 0.65ºC cada 100m. La causa de la disminución es la escasa densidad del aire y su relativa pobreza en vapor de agua y anhídrido carbónico, con lo cual disminuye su poder de absorción del calor. Este gradiente de temperaturas es la principal causa de la existencia de “pisos de vegetación” en las montañas. Las montañas reciben el mayor aporte de las precipitaciones, efecto que se debe al enfriamiento del aire durante el ascenso.


La distribución espacial de los suelos a escala del planeta.

El suelo es otro elemento del paisaje. Las discontinuidades climáticas y de vegetación están asociadas también con unas discontinuidades espaciales en el suelo, como otro elemento del paisaje, debe sus características a una estrecha interrelación entre los elementos ya mencionados (clima y vegetación). Tanto la dinámica y la morfología, como las discontinuidades espaciales que ofrecen, no pueden explicarse sin contar con los cambios en el clima y la vegetación. A escala planetaria se puede hacer una gran clasificación del suelo:

Zonales: son suelos maduros, evolucionados. Formados en buenas condiciones de drenaje y en consonancia con una acción prolongada del clima y la vegetación. Tienen características diferentes a la roca madre, como p/e el podzol con los tres horizontes A, B, y C.

Azonales: son suelos jóvenes que no han tenido el tiempo suficiente para formarse; o porqué estén situados en zonas inclinadas que impiden el desarrollo de un perfil. Son los suelos esqueléticos de las regiones montañosas, los materiales de un aluvión recién depositado o las dunas.

Intrazonales: son suelos evolucionados, pero formados en condiciones de muy mal drenaje, como espacios pantanosos, llanuras de inundación o asociados a zonas desérticas. Han evolucionado de forma distinta a la impuesta por el clima debido a determinadas particularidades locales; destacan los hidromorfos y alomorfos.


Las Formaciones vegetales de las altas latitudes (frías). La Tundra.


Es una formación vegetal pequeña adaptada al clima polar, situada a una latitud de unos 55-80º (Norte de Canadá y Norte de Europa). Está constituida por líquenes, musgos, plantas herbáceas (gramíneas y juncos), plantas leñosas de unos centímetros de altura y por pequeños arbustos que raramente alcanzan los 2m (sauces enanos y abedules enanos de hoja de caduca). Los tipos biológicos que se dan son los geófitos, hemicriptófitos y caméfitos enanos.

La ausencia de árboles y el aspecto de la vegetación se explican por unas condiciones de vida dificilísimas, pues los inviernos son muy largos. El verano es muy corto y sigue siendo fresco, donde la media del mes más caluroso no llega a los 10ºC. Hablamos de 200-280 días/año con presencia de nieve, precipitaciones entre 150-300mm/año. A 75º de latitud Norte el deshielo empieza en mayo y la capa del suelo se deshiela sólo los 10cm hacia el 25 de mayo: la vegetación despierta bruscamente porque el ciclo anual debe ser muy rápido; las primeras heladas a finales de agosto y las plantas solo tienen de 65 a 107 días, según las especies, para que se cumpla su actividad vital.

Al norte del Círculo Polar existe incluso un período de luz continua, aunque los rayos solares siguen siendo muy oblicuos. Gracias a esta iluminación, la tundra se engalana de flores de brillantes colores. El viento constituye una gran amenaza para las plantas: activa la evaporación en un momento en el que el suelo helado no proporciona el agua necesaria. Los arbustos tratan de protegerse de él adoptando la forma de una bola o almohadilla; además, se sitúan en las laderas resguardadas, por lo que domina un paisaje rocoso y sin vegetación. Otra característica importante de las plantas es el xeromorfismo, es muy común las hojas pequeñas, aciculiformes y adheridas al tallo, es paradójico que en un clima con tanta humedad se desarrollen estas estrategias, pero no hay que olvidar que en estos climas fríos, el proceso biológico se ralentiza, lo cual afecta también a sus raíces y provoca que la planta pueda obtener menos agua.


Tipos de Tundra.

La tundra presenta muchos cambios espaciales. En conjunto, la tundra se empobrece a medida que nos acercamos al Océano Glaciar Ártico; de sur a norte tenemos:

Tundra arbustiva: transición a la taiga; el tapiz muscinal se asocia a un estrato discontinuo compuesto por árboles enanos de abedules, sauces, alisos que no superan los 0.5m de altura; están localizados en sectores más meridionales; también aparecen algunas plantas herbáceas y líquenes.

Tundra típica: predominan los musgos y los líquenes formando una cubierta vegetal de 5-7 cm de espesor y dando al paisaje una gran monotonía; se combinan con situaciones encharcadas; los líquenes predominan en superficies rocosas; esta cubierta vegetal puede aparecer acompañada por algunos elementos vegetales herbáceos.

Tundra ártica: en contacto con el desierto polar, la vegetación no tiene tanta presencia y se dispone en forma de retícula, con grandes extensiones de suelo desnudo, con fenómeno de gelifracción importante; el hielo es la característica del paisaje de estas latitudes.


Características del suelo.

Son suelos muy poco evolucionados, muy superficiales (poco profundos) que se presentan de manera discontinua. Son pobres, como la vegetación de estas latitudes, son esqueléticos, pues el mantillo de la vegetación no llega a descomponerse a tan bajas temperaturas; presenta una descomposición muy lenta. Generalmente no se deshiela más que un reducido espesor y el permafrost reina a escasa profundidad.


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